Eficiencia energética en iluminación: Estrategia de la Red de Carreteras del Estado (RCE)
La Red de Carreteras del Estado (RCE), gestionada por la Dirección General de Carreteras (DGC) del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (MITMA), afronta un desafío energético de gran magnitud. La estrategia de eficiencia energética se ha convertido en una prioridad para reducir el elevado gasto operativo y alinearse con los objetivos de la transición ecológica, basándose en la modernización tecnológica y la telegestión avanzada.
1. Contexto y magnitud del gasto energético
El consumo eléctrico de la RCE es uno de los mayores de la administración pública. Históricamente, el consumo se ha mantenido en cifras cercanas a los 145.000.000 kWh/año, con un coste asociado de decenas de millones de euros, lo que subraya la urgencia de la intervención.
1.1 La Distribución crítica del consumo
La infraestructura interurbana presenta una distribución de consumo desequilibrada, concentrándose principalmente en la iluminación y operatividad de las estructuras cerradas.

Esta dependencia del consumo en túneles (donde la iluminación y la ventilación son funciones vitales de seguridad que no pueden interrumpirse) exige soluciones de máxima eficiencia que no comprometan los estándares de visibilidad.
2. La Estrategia de Innovación (CPI) y los Tres Ejes de Acción
La estrategia de la RCE se articula en torno a la Compra Pública de Innovación (CPI), un mecanismo utilizado por el MITMA para impulsar soluciones tecnológicas que aborden sus necesidades específicas.
El objetivo central de la DGC es alcanzar ahorros de entre el 40% y el 50% del consumo total de la red. Esto se logra mediante la actuación coordinada en tres ejes de acción fundamentales:
Eje 1: Requisitos de la luminaria (Migración LED)
La migración desde tecnologías obsoletas como las lámparas de sodio de alta presión (VSAP) a la tecnología LED es el primer paso, pero debe cumplir requisitos técnicos avanzados para garantizar la durabilidad y la eficiencia a largo plazo en un entorno exigente:
- Vida útil exigida: Se requiere que las nuevas luminarias tengan una vida útil mínima muy alta, con certificaciones como L90B10_100.000h. Esto significa que solo el 10% de las unidades pueden haber depreciado su flujo luminoso por debajo del 90% de su valor inicial después de 100.000 horas de funcionamiento.
- Reducción de mantenimiento: La alta fiabilidad es clave para minimizar las intervenciones en la calzada, que son costosas y peligrosas.
Eje 2: Telegestión y control dinámico (ITS)
La implementación de un Sistema de Gestión Inteligente (SGI) es fundamental para conseguir los objetivos de ahorro mediante la adaptación dinámica de la luz.
- Conectividad estándar: Los nodos de control que permiten el monitorizado remoto y la adaptación dinámica deben ser de estándar internacional, integrándose mediante conectores NEMA o Zhaga.
- Funcionalidad ITS: El SGI permite la adaptación dinámica de la iluminación en tiempo real a las condiciones ambientales y de tráfico. En horas valle, la intensidad se reduce a niveles preestablecidos, pero el sistema debe ser capaz de reactivarse inmediatamente ante el paso de vehículos o en situaciones de emergencia (p. ej., un aviso de accidente o niebla).
Gráfico descriptivo: Objetivo de ahorro RCE
- Consumo base (Sin CPI): 145,000,000 kWh/año
- Meta de ahorro (40%): Reducción de 58,000,000 kWh/año.
- Consumo objetivo: 87,000,000 kWh/año.
Eje 3: Seguridad vial y cumplimiento normativo riguroso
En las carreteras, la iluminación es un factor de seguridad que debe ser gestionado con precisión milimétrica, especialmente a alta velocidad. Por ello, el cumplimiento de la normativa es innegociable y se convierte en el tercer pilar estratégico:
- Luminancia vs. iluminancia: A diferencia de las vías urbanas (donde se mide la iluminancia), en las carreteras se prioriza la luminancia media (Lm), que es la luz reflejada desde el pavimento al ojo del conductor.
- Niveles de exigencia: Las soluciones de iluminación deben garantizar los niveles de luminancia media requeridos por normativa, que oscilan entre 0,30 y 2,00 cd/m², dependiendo de la tipología de vía (autopista, convencional) y la intensidad del tráfico (IMD).
- Mitigación del riesgo de siniestros: La gestión eficiente y fiable del alumbrado en los puntos singulares es una prioridad de seguridad vial ineludible. Estudios como el de INTRAS sobre salidas de vía han demostrado que la falta de iluminación es un factor que incrementa significativamente el riesgo y el porcentaje de siniestros nocturnos, lo que justifica la inversión en sistemas inteligentes y fiables en los puntos donde la iluminación está normativamente justificada.
3. Visión 2030: Transformación digital y sostenibilidad
La iluminación vial inteligente en la RCE no es solo una medida de ahorro, sino un componente estratégico de la transformación de la red de carreteras:
- Sostenibilidad: El ahorro de energía contribuye directamente a los objetivos de la Estrategia de Eficiencia Energética 2030 de la RCE, minimizando la dependencia energética y reduciendo la huella de carbono de la infraestructura.
- Big Data e integración ITS: Los nodos de telegestión de la iluminación se transforman en una red de sensores que pueden integrarse en el ecosistema ITS del MITMA. Esto permite la recolección de datos ambientales y de tráfico en puntos remotos, cruciales para el mantenimiento predictivo de la infraestructura y para la toma de decisiones informada en la planificación de la movilidad.
En resumen, la inversión en iluminación adaptativa para la RCE representa un cambio de paradigma: de ser un mero coste operativo, el alumbrado se convierte en un activo de gestión inteligente que garantiza la máxima seguridad y el cumplimiento normativo con la mínima huella energética.
Gestión de Infraestructuras: El reto del déficit de conservación y la importancia del inventario de activos
El mantenimiento de las carreteras es un pilar fundamental para garantizar la movilidad y la seguridad de los usuarios. Sin embargo, el sector se enfrenta a un desafío estructural: la gestión de un patrimonio que, debido a un déficit de inversión acumulado, requiere intervenciones inmediatas.
Más allá de debates teóricos, la realidad operativa muestra que la gestión actual debe centrarse en la corrección de incidencias para asegurar la calidad de infraestructuras. Según la reciente Auditoría de la AEC, el deterioro de los elementos funcionales obliga a priorizar la reparación y reposición de activos para garantizar su funcionalidad y alargar el ciclo de vida producto.
A continuación, analizamos el estado actual de la red, y cómo la tecnología y el cumplimiento de la normativa seguridad vial son claves para la recuperación.
1. Análisis de situación: Impacto en los costes mantenimiento carretera
Los datos técnicos arrojan un escenario complejo. El déficit de inversión ha derivado en un envejecimiento acelerado de los equipamientos desplegados. Desde una perspectiva técnica, esto implica que gran parte de la infraestructura ha superado su vida útil óptima, y que no se puede esperar que opere con las prestaciones previstas.
Estudios del sector indican que posponer la intervención correctiva multiplica los costes futuros y afecta a la sostenibilidad vial. Una carretera sin un asfalto adecuado no solo es insegura, sino que incrementa el consumo de combustible de los vehículos, elevando la huella de carbono infraestructuras. Una carretera con marcas viales defectuosas y señalización vertical deteriorada perjudica la seguridad vial. Una carretera cuyos sistemas de contención están obsoletos y en mal estado, está menos preparada para ser una carretera que perdona vidas.
2. La base de la gestión eficiente: Inventario e inspección vial
En un entorno de recursos limitados, es indispensable contar con un inventario exhaustivo. No es viable planificar sin un conocimiento preciso de la realidad instalada. La tendencia hacia las Smart Roads comienza por digitalizar lo básico:
- Georreferenciación: Ubicación exacta de cada activo.
- Diagnóstico: Clasificar los elementos según su grado de deterioro.
- Datos: Utilizar Big data carreteras para priorizar actuaciones en función del riesgo técnico.
3. Áreas críticas de intervención técnica
La seguridad depende de la interacción correcta de todos los elementos. Las deficiencias detectadas requieren actuaciones específicas en cuatro grandes bloques, cumpliendo siempre con la certificación productos viales:
3.1. Pavimentos y firme. El firme es el elemento más expuesto. Un pavimento degradado reduce la adherencia y aumenta el riesgo de accidentes. Su reparación es prioritaria para restablecer la seguridad y la eficiencia del transporte.
3.2. Señalización vertical y seguridad vial activa. La señalización tiene una vida útil limitada. El cumplimiento de la normativa de visibilidad nocturna es crítico. La reposición debe asegurar los niveles de retrorreflectancia exigidos, garantizando que las señales sean visibles y legibles en cualquier condición, actuando como una verdadera infraestructura activa.
3.3. Marcas Viales (señalización horizontal). Las marcas viales son fundamentales para el conductor humano, especialmente en carreteras de ámbito regional, donde suele haber más curvas, no suele haber arcenes o señalizacion vertical ni alumbrado público. Además, incluso en carreteras de alta intensidad, son fundamentales para la movilidad conectada. Los sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) dependen de líneas bien pintadas y mantenidas para operar correctamente.
3.4. Barreras de seguridad y sistemas de contención avanzados. Este es uno de los puntos más críticos. El parque actual de barreras metálicas y guardarraíles presenta desafíos importantes relacionados con su obsolescencia, falta de prestaciones, protección contra la corrosión y daños por impactos previos. En este sentido, y para garantizar la seguridad, es imperativo que cualquier sustitución o nueva instalación cumpla rigurosamente con la norma UNE EN 1317. Esto implica utilizar dispositivos de contención que hayan superado el ensayo impacto barreras correspondiente, asegurando que su comportamiento dinámico (anchura de trabajo y nivel de contención) es el adecuado para el tipo de vía. Además, es fundamental considerar la durabilidad estructuras metálicas mediante tratamientos como el galvanizado para resistir la intemperie.
4. Tecnología y sensorización vial
La industria avanza hacia soluciones de mantenimiento predictivo como con el uso de tecnologías de visión artificial (sea on board de un vehículo o desde el aire con drones), o el LiDAR, que permiten realizar una inspección vial a velocidad de tráfico, digitalizando el estado de los equipamientos a una altísima velocidad, con máxima precisión, y sin riesgo para los operarios.
Estas herramientas permiten a las administraciones evolucionar hacia una gestión más optimizada de los activos y del mantenimiento, basada en datos y diagnóstico real de los equipamientos desplegados, optimizando cada euro invertido en la recuperación de la carretera.
La mejora de la seguridad vial requiere afrontar con valentía y nuevas herramientas el déficit de conservación, de tal forma que cada euro invertido, sea útil. Sólo así será posible devolver a la infraestructura los estándares de calidad que la movilidad actual exige.
Iluminación adaptativa: Eficiencia energética en Smart Cities y vías urbanas
La iluminación vial adaptativa se erige como un componente fundamental para el desarrollo de las Smart Cities, integrando la sostenibilidad y la eficiencia energética con la seguridad y el confort del peatón en un único sistema inteligente. En el contexto urbano, el alumbrado público ajusta su intensidad y patrón lumínico basándose en datos en tiempo real, priorizando las necesidades específicas de las calles y plazas de la ciudad.
Este enfoque proactivo responde a la necesidad crítica de las administraciones de reducir el elevado consumo eléctrico municipal y mejorar la habitabilidad nocturna de sus entornos.
1. Eficiencia energética y la gestión inteligente del consumo
El alumbrado exterior representa una de las mayores partidas de gasto energético de los municipios, consumiendo entre el 40% y el 60% de su electricidad total. La implementación de la iluminación adaptativa, basada en luminarias LED de alta eficiencia y sistemas de telegestión (LMS - Lighting Management Systems), permite una optimización sin precedentes.
- Gestión de la demanda y dimming dinámico: La estrategia clave es el dimming (atenuación) selectivo. En lugar de mantener una potencia constante toda la noche, la intensidad lumínica se modula automáticamente. En horas de baja actividad, especialmente en la madrugada o en calles secundarias, la potencia puede reducirse a niveles mínimos de 20-30% de la capacidad total. Solo se incrementa al 100% de forma instantánea y gradual ante la detección de un peatón, ciclista o vehículo.
- Ahorro sostenible y KPI: Esta gestión inteligente puede generar ahorros energéticos de entre el 50% y el 75% respecto al alumbrado tradicional. Este ahorro se traduce directamente en una reducción significativa de la huella de carbono municipal, contribuyendo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU y a los compromisos de transición energética.
- Mantenimiento predictivo 4.0: La telegestión de cada punto de luz (nodo) facilita la monitorización remota. El sistema detecta y alerta automáticamente sobre fallos de voltaje, variaciones de potencia, o fallos inminentes de las luminarias (detección de flickering o bajo rendimiento). Esto transforma el mantenimiento de correctivo a predictivo, optimizando los recursos humanos y evitando interrupciones del servicio.
2. Seguridad vial y mitigación del riesgo nocturno
En el entorno urbano, la iluminación es un factor clave en la prevención de la siniestralidad, especialmente en puntos críticos de interacción entre vehículos y peatones (intersecciones, pasos de cebra, paradas de transporte público). Una iluminación insuficiente no solo genera inseguridad ciudadana, sino que aumenta el riesgo de accidentes.
El vínculo con el riesgo en la oscuridad:
Estudios especializados demuestran la relación directa entre la falta de luz y el incremento de la siniestralidad. El informe reciente de siniestralidad por salidas de vía de INTRAS (Instituto de Tráfico y Seguridad Vial) corrobora esta necesidad. Aunque el estudio se centra en tramos interurbanos, sus conclusiones son fundamentales: la visibilidad deficiente está directamente ligada a un mayor porcentaje de siniestros, llegando a aumentar el riesgo cuando la vía no cuenta con luz artificial. La oscuridad prolongada reduce la capacidad de percepción del conductor, especialmente sobre objetos estáticos en la calzada o vehículos detenidos, incrementando la probabilidad de colisiones frontales o salidas de vía.
La iluminación adaptativa en Smart Cities mitiga este riesgo a través de:
- Activación a demanda (atenuación táctica): Al aumentar la luz solo ante la presencia de un usuario, el sistema garantiza la máxima visibilidad en el momento preciso en el que se produce el riesgo potencial.
- Priorización de peatones en cruces: Mediante la detección por sensor, la intensidad lumínica sobre los pasos de cebra puede incrementarse de forma focalizada, protegiendo a los usuarios más vulnerables y dándoles prioridad visual.
- Confort y habitabilidad: Genera una sensación de seguridad y bienestar, promoviendo el uso del espacio público y la movilidad activa (peatonal y ciclista) en horario nocturno, un factor clave para la calidad de vida en las Smart Cities.
3. La iluminación como plataforma IOT y fuente de Big Data urbano
El verdadero salto de la iluminación adaptativa es su papel transformador como plataforma IoT (Internet de las Cosas) dentro de los Sistemas de Transporte Inteligentes (ITS). Las luminarias de las Smart Cities ya no solo emiten luz; actúan como una red densa de sensores conectados a un software de gestión centralizado.
- Sensores para la gestión de la movilidad: Los nodos de alumbrado equipados con sensores de movimiento, radar o cámaras de bajo consumo se convierten en puntos de recolección de datos urbanos.
- Control de Flujo: Miden la densidad de tráfico y el flujo peatonal en tiempo real para optimizar la iluminación y generar heatmaps de movilidad.
- Integración con plataformas de emergencia: El sistema de alumbrado puede conectarse con la red de tráfico. Si se detecta un accidente o se aproxima un vehículo de emergencia, la iluminación en ese tramo aumenta automáticamente para mejorar la visibilidad y despejar la vía.
- Servicios Multi-Purpose y conectividad: La infraestructura luminaria se convierte en un soporte esencial para otros servicios de Smart City, ofreciendo soluciones de valor añadido:
- Monitorización ambiental (calidad del aire, ruido).
- Puntos de carga para vehículos eléctricos o bicicletas.
- Hotspots para el despliegue de redes Wi-Fi públicas o 5G de baja potencia.
- Planificación informada (Big Data): Los datos anónimos y agregados recogidos por las luminarias (flujo peatonal, datos ambientales, patrones de uso) son procesados como Big Data para la planificación urbana, ayudando a las autoridades a tomar decisiones precisas sobre el diseño de infraestructuras sostenibles (ubicación de carriles bici, cambios en rutas de transporte o reordenación de espacios públicos).
4. Sostenibilidad ambiental: Reducción de la contaminación lumínica
Un beneficio a menudo subestimado de la iluminación adaptativa es su contribución a la sostenibilidad ambiental, específicamente a través de la reducción de la contaminación lumínica.
- Cielos oscuros: Al modular la intensidad y dirigir el haz de luz (gracias a las ópticas avanzadas de LED), se minimiza la luz que se proyecta hacia el cielo (flujo hemisférico superior). Esto protege los ecosistemas nocturnos, reduce el impacto en la fauna (especialmente aves e insectos) y permite a los ciudadanos disfrutar de un cielo nocturno menos contaminado.
- Ajuste espectral: La capacidad de seleccionar la temperatura de color de la luz LED (generalmente por debajo de los 3000K) reduce la emisión de luz azul, que es la más perjudicial para los ciclos de sueño humano (ritmos circadianos) y la que más dispersión lumínica genera en la atmósfera, contribuyendo a un entorno urbano más saludable.
La iluminación inteligente transforma el alumbrado público de un servicio fijo y pasivo a un elemento dinámico, eficiente y central en la gestión digital y sostenible de las Smart Cities.
Cómo los sistemas ITS están transformando las ciudades inteligentes
La evolución tecnológica está redefiniendo la forma en que nos desplazamos, gestionamos las infraestructuras urbanas y garantizamos la seguridad en carretera. En este contexto, los Sistemas ITS (Intelligent Transportation Systems) se consolidan como la base tecnológica de las Smart Roads y, por extensión, de las ciudades inteligentes. Gracias a la integración de sensores, software avanzado y comunicaciones en tiempo real, estos sistemas permiten una gestión de tráfico inteligente, eficiente y orientada a la seguridad y sostenibilidad.
En España, la apuesta por los Sistemas ITS está respaldada por iniciativas como el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, el plan ITS de la DGT, el programa MOVES o los Fondos Next Generation EU, que priorizan la digitalización de la movilidad urbana. Para los ayuntamientos y organismos públicos, entender el alcance y las ventajas de estas tecnologías para invertir de manera inteligente y útil para los ciudadanos es clave para modernizar sus ciudades.
¿Qué son los Sistemas ITS?
Los Sistemas ITS son un conjunto de tecnologías integradas en las infraestructuras de transporte para mejorar la movilidad, reducir los accidentes y optimizar la eficiencia energética. Combinan sensores, dispositivos de control, plataformas digitales, algoritmos predictivos y comunicación vehículo-infraestructura (V2I) para automatizar y coordinar la movilidad en tiempo real.
Estos sistemas abarcan desde semáforos adaptativos hasta redes completas de Equipamiento ITS, como Paneles de Mensaje Variable (VMS), cámaras, radares, estaciones meteorológicas y centros de control. A través de su conectividad, todos los elementos actúan como nodos de una red que aprende, responde y evoluciona.
Los Sistemas ITS como eje de las Smart Roads
Las Smart Roads o carreteras inteligentes representan una nueva generación de infraestructuras viarias capaces de anticiparse a los problemas y comunicarse con los vehículos y usuarios. En ellas, los Sistemas ITS permiten:
- Detectar en tiempo real la densidad del tráfico y adaptar los flujos con medidas automáticas.
- Activar alertas personalizadas sobre obras, accidentes o condiciones climáticas adversas.
- Coordinar los semáforos en función del tráfico real, reduciendo tiempos de espera y emisiones.
- Facilitar la conducción autónoma gracias a señales digitales y conectividad 5G.
- Proporcionar datos a plataformas como DGT 3.0 o Smart City Madrid para la toma de decisiones urbanas.
Este enfoque no solo mejora la movilidad, sino que promueve una Seguridad Vial Inteligente, ya que los sistemas actúan de forma predictiva y preventiva, minimizando el riesgo humano.
Aplicaciones reales de los Sistemas ITS en España
En nuestro país ya existen múltiples casos de aplicación de Soluciones ITS para ciudades, tanto en entornos urbanos como interurbanos:
Madrid ha implantado sistemas semafóricos inteligentes capaces de adaptarse en tiempo real al flujo de vehículos, peatones y ciclistas. Estos semáforos priorizan el paso de vehículos de emergencia como ambulancias o autobuses urbanos, reduciendo el tiempo de respuesta y mejorando la movilidad.
Barcelona, por su parte, integra plataformas ITS avanzadas con una densa red de sensores distribuidos por toda la ciudad. Esto permite optimizar tanto la gestión del tráfico privado como la eficiencia del transporte público, facilitando decisiones automatizadas en tiempo real y mejorando la experiencia del usuario.
En la A-8 (País Vasco), se ha desarrollado un sistema completo de gestión dinámica de la velocidad, especialmente útil ante condiciones meteorológicas adversas. La infraestructura combina Paneles de Mensaje Variable (VMS), estaciones meteorológicas y cámaras de vigilancia conectadas, lo que permite adaptar los límites de velocidad y enviar alertas automáticas a los conductores.
Málaga también destaca por su Centro de Gestión del Tráfico, que emplea inteligencia artificial para analizar patrones de movilidad urbana. Esta información se utiliza para reajustar de forma dinámica la señalización vial, reduciendo atascos y aumentando la seguridad en tiempo real.
En Valencia, se ha instalado el primer atenuador de impacto SMART de la ciudad, que incorpora tecnología PLUG&META® en uno de los puntos más conflictivos del entorno urbano. Este dispositivo es capaz de absorber impactos a velocidades de hasta 80 km/h.. Gracias a su señalización lumínica integrada, aumenta la visibilidad del aviso sobre un impacto frontal. En caso de siniestro, envía una notificación inmediata al Centro de Gestión de Tráfico del Ayuntamiento, permitiendo una actuación ágil por parte de las autoridades locales. Esta tecnología convierte el equipamiento vial tradicional en un sistema inteligente que previene accidentes, optimiza la señalización y mejora la seguridad de los usuarios.
Por otro lado, numerosos municipios de menor tamaño también están apostando por soluciones ITS básicas financiadas con apoyo de fondos europeos. Entre las implementaciones más comunes se encuentran los pasos de peatones inteligentes, cámaras lectoras de matrículas y paneles informativos dinámicos, que contribuyen a mejorar la movilidad local, reducir la siniestralidad y modernizar los entornos urbanos de forma asequible y eficiente.
Beneficios para la ciudadanía y la administración pública
Los beneficios derivados de los Sistemas ITS son múltiples y tangibles tanto para los ciudadanos como para los gestores públicos:
Para la ciudadanía:
- Mayor seguridad vial, con alertas dinámicas y señales adaptadas al contexto real.
- Menor tiempo en desplazamientos urbanos.
- Reducción del consumo de combustible y del estrés en la conducción.
- Información más clara, actualizada y accesible a través de apps, VMS o plataformas digitales.
Para los organismos públicos:
- Mejora en la gestión del tráfico inteligente sin necesidad de grandes infraestructuras físicas.
- Reducción de costes operativos mediante automatización.
- Acceso a datos útiles para el diseño de políticas públicas basadas en evidencia.
- Alineación con los objetivos europeos de descarbonización y ciudades sostenibles.
Según datos del Observatorio de Movilidad Metropolitana (OMM), las ciudades que han implementado ITS han conseguido reducir hasta un 15% los tiempos medios de viaje y un 20% las emisiones de CO₂ en áreas de alta densidad vehicular.
Un aliado clave en la financiación pública y la transformación urbana
Los Sistemas ITS son una palanca clave en las estrategias de modernización urbana, especialmente para los municipios que buscan acceder a fondos europeos destinados a la movilidad sostenible, transformación digital y lucha contra el cambio climático.
Gracias a su escalabilidad, las Soluciones ITS para ciudades pueden adaptarse tanto a grandes capitales como a municipios medianos o pequeños, con inversiones ajustadas y resultados medibles a corto plazo.
Además, su integración con plataformas de Smart City permite una visión 360º del territorio, facilitando decisiones estratégicas que van desde la gestión del tráfico hasta la planificación urbanística o la seguridad ciudadana.
Los Sistemas ITS no solo representan una evolución tecnológica: son el corazón funcional de las ciudades inteligentes, capaces de transformar el modo en que nos movemos, nos conectamos y vivimos en los entornos urbanos. Para ayuntamientos, consorcios de transporte o gobiernos regionales, apostar por este tipo de soluciones es invertir en eficiencia, seguridad y sostenibilidad.
Con el respaldo de financiación pública y la experiencia de empresas especializadas, implantar estos sistemas es hoy más accesible que nunca. La clave está en entender que el futuro de la movilidad urbana ya ha comenzado, y está impulsado por la inteligencia.
Deep Learning, datos y movilidad: Casos de éxito sobre la gestión vial eficiente
La evolución de la movilidad en carreteras es un desafío constante para los administradores competentes en todos los países del mundo, sean carreteras de alta densidad, sean vías más regionales, o sean entornos urbanos.
La congestión, los accidentes y el mantenimiento son solo algunos de los problemas que deben gestionarse eficazmente. Afortunadamente, el avance de la tecnología ha proporcionado herramientas eficaces para abordar estos desafíos. Los datos captados por sensores o cámaras, y las herramientas de inteligencia artificial (IA) están revolucionando la toma de decisiones sobre la movilidad. A continuación, exploramos cómo estas tecnologías están marcando la diferencia en diferentes contextos viales.
Carreteras Urbanas: Mejorando la Eficiencia y la Seguridad
Gestión del Tráfico en Tiempo Real
En entornos urbanos, la densidad del tráfico puede cambiar rápidamente. Los sensores y cámaras instalados en semáforos, postes de luz y vehículos recopilan datos en tiempo real sobre la velocidad del tráfico, el volumen de vehículos y las condiciones climáticas. Estos datos se envían a un centro de control de tráfico donde la IA los analiza para identificar patrones y prever congestiones.
Caso de éxito: En ciudades como Barcelona, sistemas avanzados de gestión del tráfico utilizan estos datos para ajustar los semáforos en tiempo real, reduciendo los tiempos de espera y mejorando el flujo de vehículos. Esto no solo reduce la congestión, sino que también disminuye las emisiones de CO2 al minimizar el tiempo que los vehículos pasan en ralentí.
Seguridad Vial
Los sensores y la IA también contribuyen a mejorar la seguridad en las carreteras urbanas. Las cámaras equipadas con tecnología de reconocimiento de imágenes pueden identificar vehículos que exceden la velocidad o violan otras normas de tráfico. La IA puede analizar estos datos y enviar alertas a las autoridades o generar multas automáticamente.
Caso de éxito: En el emblemático puente del Bimilenario de Elche, Metalesa ha implementado la tecnología PLUG&META® en sistemas de contención inteligentes que detectan automáticamente accidentes, y situaciones de riesgo vial tales como velocidades excesivas o personas cruzando el paso de peatones. De esta forma, las autoridades del tráfico son capaces de obtener datos relevantes para la movilidad y la seguridad vial de la zona, y acudir de forma urgente en caso de que exista una alerta grave.
Planificación Urbana Inteligente
Además de gestionar el tráfico y mejorar la seguridad, los datos y la IA pueden ayudar en la planificación urbana. Analizando los patrones de tráfico y el uso de las vías, las ciudades pueden planificar mejor la infraestructura futura, desde la ubicación de nuevas carreteras hasta la implementación de zonas peatonales y ciclovías.
Caso de éxito: Singapur es un ejemplo de ciudad que utiliza datos y IA para planificar su infraestructura urbana. Utilizan simulaciones y análisis de datos para decidir dónde construir nuevas carreteras y cómo gestionar el tráfico de manera más eficiente.
Carreteras Nacionales: Optimizando el Mantenimiento y la Planificación
Mantenimiento Predictivo
Las carreteras nacionales suelen ser largas y costosas de mantener. Los sensores integrados en el pavimento y los vehículos pueden monitorear el desgaste de las carreteras, detectando grietas, baches y otros daños. Los datos recopilados se analizan mediante algoritmos de IA para predecir cuándo y dónde es necesario el mantenimiento, optimizando así los recursos.
Caso de éxito: La compañía española ASIMOB ha desarrollado una solución que permite un monitoreo continuo del estado de las carreteras. Cuentan con diversos modelos como el análisis del firme, las marcas viajes, las señales verticales o los sistemas de contención. Los datos se analizan mediante Inteligencia Artificial para planificar el mantenimiento antes de que los problemas se conviertan en peligros graves, reduciendo así los costos y mejorando la seguridad.
Gestión del Tráfico y Planificación de Infraestructuras
El análisis de grandes volúmenes de datos puede revelar patrones de tráfico que informan la planificación y expansión de infraestructuras viales. La IA puede simular diferentes escenarios de tráfico y ayudar a los planificadores a decidir dónde es más eficiente invertir en nuevas carreteras o en mejoras.
Caso de éxito: En Japón, la planificación de nuevas rutas nacionales se basa en modelos de tráfico impulsados por IA que consideran no solo el volumen de tráfico actual, sino también las tendencias futuras y los desarrollos económicos previstos, asegurando que las inversiones se realicen de manera eficiente .
Optimización de Rutas
En las carreteras nacionales, la optimización de rutas basada en datos en tiempo real puede reducir significativamente los tiempos de viaje y el consumo de combustible. La IA puede analizar datos de tráfico, condiciones climáticas y obras en carretera para sugerir las mejores rutas.
Caso de éxito: Google Maps y Waze son ejemplos de aplicaciones que utilizan datos en tiempo real y algoritmos de IA para optimizar rutas, reduciendo los tiempos de viaje y mejorando la eficiencia general del tráfico.
Autovías y Autopistas: Facilitando la Movilidad y la Seguridad en Alta Capacidad
Sistemas de Peaje Inteligentes
Los sensores y la IA están transformando los sistemas de peaje, haciéndolos más eficientes y menos disruptivos. Los sistemas de peaje electrónicos utilizan sensores y cámaras para identificar vehículos y cobrar automáticamente sin necesidad de detenerse.
Caso de éxito: En Suecia, un sistema inteligente permite a los conductores direccionar automáticamente hacia las cabinas de peaje de forma automática, reduciendo el tiempo de espera y las congestiones. Además, el sistema de pago es automático mediante lectura de la matrícula.
Vehículos Autónomos y Sistemas de Asistencia
Las autovías y autopistas son el escenario ideal para la implementación de vehículos autónomos y sistemas avanzados de asistencia al conductor. Los sensores instalados en la infraestructura vial y en los propios vehículos permiten una comunicación continua y segura entre ambos.
Caso de éxito: En Estados Unidos, las pruebas de vehículos autónomos en autopistas como la I-15 en California utilizan sensores y tecnología de IA para garantizar una conducción segura y eficiente. Los datos recopilados de estas pruebas están ayudando a refinar la tecnología y las regulaciones necesarias para su implementación a gran escala.
Gestión de Emergencias
En caso de accidentes o emergencias, los sensores pueden detectar incidentes inmediatamente y alertar a los servicios de emergencia. La IA puede analizar el tráfico circundante y proponer rutas alternativas para minimizar el impacto del incidente en la circulación.
Caso de éxito: En Alemania, la Autobahn A9 cuenta con un sistema avanzado que, en caso de accidente, no solo notifica a los servicios de emergencia, sino que también dirige automáticamente el tráfico para evitar congestiones mayores y permitir el acceso rápido de los equipos de rescate.
La integración de datos, IA y sensores en la gestión de carreteras está transformando la movilidad, mejorando la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad en todos los tipos de vías. Desde la gestión del tráfico en entornos urbanos hasta el mantenimiento predictivo en carreteras nacionales y la implementación de vehículos autónomos en autopistas, estas tecnologías están marcando el camino hacia un futuro de movilidad más inteligente y seguro. La adopción y desarrollo continuo de estas innovaciones serán clave para enfrentar los desafíos crecientes de la movilidad en el siglo XXI.
Prevención de accidentes: La IA como herramienta para prevenir tragedias en la carretera
Problemática actual y necesidad de soluciones innovadoras
El aumento del tráfico y la complejidad de las interacciones en la vía han propiciado un escenario propenso a los accidentes en nuestras carreteras. Las soluciones tradicionales no son suficientes para abordar la seguridad vial de manera integral. Se requiere una transformación significativa que no solo aborde las consecuencias de los accidentes, sino que también prevenga su ocurrencia.
Innovaciones en IA para vehículos y la tecnología V2I
Los sistemas de asistencia a la conducción, la detección de colisiones y la conducción autónoma han surgido como elementos esenciales para mejorar la seguridad en las carreteras. La integración de la IA en los vehículos beneficia tanto a los conductores como a los peatones y ciclistas. Estas tecnologías trabajan de manera proactiva para prevenir accidentes y reducir el riesgo de colisiones y atropellos.
Los avances tecnológicos en los vehículos no se limitan solo a las capacidades autónomas o de asistencia a la conducción. También se están desarrollando sistemas de comunicación V2I (Vehicle-to-Infrastructure) que permiten una interacción más fluida entre los vehículos y la infraestructura vial.
Los sistemas V2I permiten que los vehículos se comuniquen con la infraestructura vial circundante, como semáforos, señales de tráfico y sistemas de gestión del tráfico. Esto significa que los conductores pueden recibir información en tiempo real sobre las condiciones de la carretera, como obras en curso, accidentes o congestión, lo que les permite tomar decisiones más informadas y seguras.
Además, los sistemas V2I pueden facilitar la implementación de tecnologías de gestión del tráfico más eficientes, como la coordinación de semáforos para reducir la congestión y mejorar el flujo de vehículos. También pueden ayudar a mejorar la seguridad vial al alertar a los conductores sobre situaciones de riesgo, como zonas de construcción o intersecciones peligrosas. Gracias a la IA, las compañías de automóviles pueden gestionar datos sobre carreteras, mejoras en los procesos de fabricación y mantenimiento, y estadística muy útil tanto para sus dispositivos cómo para las administraciones.

La necesidad de datos de IA para administradores y autoridades
La IA proporciona información valiosa sobre patrones de tráfico, puntos críticos de riesgo y comportamientos de conducción. Los datos en tiempo real son esenciales para desarrollar estrategias y políticas que mejoren la seguridad vial y reduzcan el número de accidentes. La colaboración entre la IA y las autoridades de tráfico es fundamental para implementar medidas efectivas que prevengan accidentes y salven vidas.
En la gestión de la seguridad vial, los datos son esenciales y la inteligencia artificial (IA) desempeña un papel crucial en su análisis. Aquí te explicamos cómo estos datos pueden ayudar a las administraciones y autoridades:
- Predicción de puntos de riesgo: La IA analiza datos históricos de accidentes y patrones de tráfico para identificar áreas con alta probabilidad de accidentes en el futuro. Esta información permite implementar medidas preventivas, como cambios en la señalización o mejoras en la infraestructura vial, para reducir el riesgo de accidentes en esos lugares críticos.
- Optimización del tráfico: Los datos recopilados a través de sensores de tráfico y sistemas de monitoreo alimentan algoritmos de IA que pueden predecir patrones de congestión y flujo de tráfico. Esto ayuda a ajustar la sincronización de los semáforos y desviar el tráfico hacia rutas alternativas, minimizando los embotellamientos y mejorando la eficiencia del transporte.
- Identificación de conductores de alto riesgo: La IA analiza datos de comportamiento de conducción para identificar conductores con hábitos de conducción riesgosos, como exceso de velocidad o distancia de seguimiento inadecuada. Esta información permite a las autoridades dirigir la aplicación de la ley hacia aquellos conductores que representan una mayor amenaza para la seguridad vial.
- Evaluación de medidas de seguridad: La recopilación de datos sobre la implementación de medidas de seguridad vial, como cambios en la señalización o nuevas regulaciones de velocidad, permite a las autoridades evaluar su efectividad. Mediante el análisis de cómo cambian los patrones de accidentes y de tráfico antes y después de la implementación de estas medidas, las autoridades pueden tomar decisiones informadas sobre dónde y cómo asignar recursos para mejorar la seguridad vial.
Ejemplo de digitalización de sistemas de seguridad vial mediante tecnología IoT - Metaurban® SMART
https://www.youtube.com/watch?v=jmbk6-aIfQk
La tecnología digital y de comunicaciones actual presenta suficiente madurez y economía de escala para diseñar soluciones específicas que doten de un valor añadido a los equipamientos de carreteras y de ámbito urbano. Su potencialidad es muy grande y variada, desde la captación de situaciones de riesgo en la calzada y su aviso en tiempo real a los usuarios, a la captación de eventos y datos útiles para la administración de cara a tomar mejores decisiones en la gestión de la movilidad. El pretil inteligente Metaurban® SMART, desarrollado y patentado por Metalesa, aúna las bondades clásicas de un sistema de contención homologado según la UNE EN1317 (que aporta seguridad vial de forma pasiva), con la tecnología PLUG&META® que proporciona un valor añadido en varios ámbitos:
- Prevención de accidentes y atropellos.
- Notificación automática en caso de que éstos sucedan.
- Captura de datos y eventos como información útil.
- Gestión remota de la señalización.
Su instalación en áreas urbanas y metropolitanas asegura la protección de peatones y ciclistas. Metaurban® SMART actúa como medida de seguridad vial activa, convirtiéndola en un componente esencial para un entorno vial más seguro.
El futuro de la seguridad vial: Protección y compromiso con los ciudadanos
La reducción de accidentes viales conduce a menos lesiones, menos congestión en las carreteras y un entorno vial más eficiente y tranquilo. Mejora la seguridad de los peatones y ciclistas, promoviendo un ambiente más seguro y sostenible para todos los usuarios de la vía.
El futuro de la seguridad vial depende de un compromiso colectivo para seguir avanzando en el desarrollo e implementación de soluciones innovadoras. La integración continua de la IA en nuestras carreteras, junto con soluciones como Metaurban® SMART, nos acercan a un escenario donde los accidentes de tráfico sean una preocupación del pasado.
Seguridad Vial Activa, cómo este nuevo concepto está transformando las carreteras
La tecnología es progreso, y el progreso nos hace evolucionar como sociedad. Gracias a los avances tecnológicos se han creado nuevas formas de comunicación y movilidad que han ideado nuevos conceptos. Por ejemplo, en el caso de los vehículos, se han popularizando nuevas tecnologías como la propulsión eléctrica dando nacimiento a los vehículos de movilidad personal (VMP).
Los VMP cada vez son más comunes dentro de las ciudades y han generado un nuevo ecosistema de movilidad que está presentando nuevos retos. La red viaria actual ha de adaptarse a estos nuevos hábitos. Esto genera que haya nuevos elementos en juego planteando posibles siniestros que hacen necesario dar un paso más en la prevención de accidentes.
Seguridad Vial Activa, una nueva forma de entender la prevención de accidentes
Desde Metalesa, nuestro compromiso ha sido siempre mejorar la calidad de vida de las personas. Una de nuestras metas es la de actuar ofreciendo soluciones de protección en cualquiera de sus ámbitos. Ya sea protección acústica o vial, siempre intentamos ofrecer las mejores soluciones. Como dice nuestro lema: La protección, nuestra meta.
Es por esto que, debido a la evolución de la sociedad, la tecnología y las redes de conexión que ya nos permiten conseguir velocidades de transferencia 5G, hemos querido dar un paso más en nuestro objetivo y plantearnos un supuesto: ¿cómo podemos mitigar la severidad de los siniestros? ¿podríamos llegar a prevenirlos? ¿cómo pueden las autoridades actuar en el momento de un siniestro sin necesidad de que reciban una llamada de teléfono? Es lo que hemos acuñado bajo el concepto de Seguridad Vial Activa.
¿Qué es la Seguridad Vial Activa?
La Seguridad Vial Activa es un nuevo concepto que eleva la seguridad vial a un nuevo nivel. Con el uso de equipamiento conectado, éste es capaz de recoger datos del tráfico y el entorno, analizarlos en tiempo real y comunicar a todos los usuarios de la vía si existe riego de producirse un siniestro por mala visibilidad, retenciones entre otros muchos supuestos sin intervención de terceros.
Además, la conectividad hace que en caso de impacto o riesgo detectado en la vía, el equipamiento pueda ser capaz de notificar a las autoridades de forma autónoma y en el acto para que puedan gestionar de forma rápida la asistencia necesaria.
Diferencias entre Seguridad vial y Seguridad Vial Activa
Hasta ahora el equipamiento de seguridad vial tenía un papel pasivo en la prevención de accidentes. Ante un impacto de un vehículo su cometido era atenuar la gravedad del accidente, absorbiendo parte de la energía y evitando que el vehículo saliese de la calzada.
Con la Seguridad Vial Activa el equipamiento de seguridad vial pasa a tomar un papel activo dentro de la vía, siendo capaz de recoger datos con los sensores integrados, analizarlos y adaptar sus características de forma autónoma para comunicarse con los usuarios de la vía a través de luces o siendo capaz de coordinarse con otros elementos informativos como paneles de señalización variable.
De este modo, además de poder comunicarse con los usuarios de la vía, también es capaz de comunicarse con las autoridades y centros de gestión de tráfico. Puede avisar de un siniestro en tiempo real, recopilar datos de afluencia o calidad del aire y notificar según unos parámetros preestablecidos.

Entornos de actuación de Seguridad Vial Activa para infraestructuras
Las carreteras son un espacio compartido por diferentes tipos de vehículos y usuarios, desde automóviles o camiones a otros más pequeños como VMP, bicicletas o incluso peatones. Esto hace que haya una serie de factores que pueden poner en riesgo la seguridad de los usuarios, como los excesos de velocidad, la no segregación de carriles, las curvas peligrosas o los tramos de visibilidad reducida.
Si hacemos un listado de todos estos factores, los siguientes serían los más importantes:
- Estados climatológicos con visibilidad reducida, como la niebla. La reducción de la visibilidad en la carretera es un factor clave ante un siniestro pues el conductor no dispone de una buena área de visibilidad.
- Las curvas peligrosas o los tramos de carretera con desniveles. Estas situaciones pueden provocar accidentes debido a la pérdida de control del vehículo.
- Embudos y retenciones de tráfico. El tráfico pesado y la congestión pueden aumentar el riesgo de accidentes y disminuir la eficiencia de la circulación. Los usuarios en estado de estrés pueden desobedecer las precauciones de la seguridad vial.
- Atropellos en zonas interurbanas. La falta de señalización e indicación en ciertas zonas urbanas puede provocar accidentes graves que afecten directamente a nuestros ciudadanos.
¿Cómo la Seguridad Vial Activa resuelve los problemas en la carretera?
Una de las ventajas de la Seguridad Vial Activa es que se puede adaptar a las condiciones de la carretera. Por ejemplo, en situaciones de lluvia intensa, los sistemas de iluminación adaptativa pueden ajustarse para mejorar la visibilidad del conductor y reducir el riesgo de accidentes. De igual manera, en situaciones de baja visibilidad debido a la niebla o el hielo, los sensores pueden detectar estas condiciones y alertar al conductor para que tenga precaución.
Otra ventaja de la Seguridad Vial Activa es que se puede reducir el riesgo de accidentes y lesiones. La implementación de medidas de seguridad específicas en la carretera puede ayudar a prevenir accidentes y minimizar el impacto en caso de que ocurra uno. Por ejemplo, la instalación de barreras de seguridad y señales de advertencia en curvas peligrosas o tramos de carretera con desniveles puede evitar que los vehículos se salgan de la carretera en caso de un error del conductor.
Además, la Seguridad Vial Activa también puede mejorar la eficiencia del tráfico. Por ejemplo, los sistemas de información en tiempo real sobre el tráfico pueden ayudar a los conductores a evitar los atascos y las congestiones, reduciendo el tiempo de viaje y mejorando la eficiencia de la circulación en la carretera.
Si quieres informarte en detalle sobre este nuevo concepto y saber cómo desde Metalesa estamos trabajando por que se haga realidad, puedes consultar nuestra microsite sobre Seguridad Vial Activa en la que hablamos con más detalle.
Ventajas del cordón de carril bici interurbano y su papel en las ciudades inteligentes
Un aumento del número de usuarios de bicicletas en las ciudades frente a un descenso del número de personas que utilizan el coche son siempre buenas noticias. Estos cambios suelen indicar una evolución en la movilidad y la evolución hacia a una ciudad inteligente más sostenible. En este artículo te contamos hacia dónde se están moviendo las ciudades y te animamos a que, sea cual sea tu papel, intentes colaborar con el paso hacia el cambio.
Una ciudad inteligente es aquella que cuida de sus habitantes, y del planeta
Uno de los objetivos de una ciudad inteligente es garantizar la seguridad de los ciudadanos en cuanto a la movilidad urbana, instalar sistemas de protección activa o la comunicación vehículos-señalética para la comunicación y prevención de accidentes.
En la actualidad, las ciudades se ven obligadas a responder a la creciente urbanización mejorando la fluidez del tráfico en sus calles para así ayudar en la reducción de la contaminación y mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. La implementación de la mayoría de los proyectos para convertir a las ciudades tradicionales en inteligentes comienza precisamente con soluciones para el transporte urbano, donde pequeños cambios implican grandes beneficios a corto plazo para la ciudadanía.
El transporte en las ciudades tiene varios aspectos que hay que evaluar para optimizar su correcta expansión, desde la organización de los flujos de tráfico para optimizar las rutas y el consumo de combustible, pasando por la ubicación de las nuevas paradas o desvíos. Actualmente, en la gran mayoría de las ciudades, el foco está puesto en aumentar la atracción hacia el uso del transporte público, conectando cada vez más puntos estratégicos, mejorando así su calidad.
Una de las formas que tienen para ampliar las conexiones entre los diferentes puntos de la ciudad es facilitar la comunicación de los viajeros, ya sea ubicando las paradas en sitios más convenientes para la ruta o la creación de carriles bici y rutas peatonales para poder comunicar puntos de una forma mucho más eficiente.
¿Cuáles son las ventajas de carril bici?

Cuando se implementa una nueva ruta de carril bici se hace pensando en conectar puntos dentro de una misma ciudad, o incluso tramos entre ciudades. Muchas veces se crean rutas aprovechando viejos cauces de ríos o pueden ubicarlas apartadas del tráfico rodado, pero otras muchas no son posible por lo que debe de convivir con el resto de vehículos en una misma calzada.
Con una organización adecuada de carriles bici interurbanos, los ciclistas tienen muy buena oportunidad de llegar cómodamente al lugar que necesitan. Pero, ¿has pensado alguna vez en los beneficios de la implantación de un carril bici en tu ciudad?
Seguridad para el ciclista
La primera cosa que se nos viene a la cabeza es la seguridad que se le ofrece al ciclista al crear una ruta específica para su circulación, minimizando así el riesgo de tener un accidente.
Cuando una vía de comunicación se segrega para dar cabida a diferentes tipos de tráfico se reservan espacios para cada uno de ellos, imposibilitando transitar todos juntos, por lo que el ciclista se ve más seguro y puede ir más relajado sin necesidad de ir sorteando peligros reales o potenciales.
Ahorro para los ciudadanos
La instalación de carriles bici en las ciudades permite que los ciudadanos puedan plantearse el uso de la bicicleta como un método de transporte viable dentro de la ciudad. Con la apertura de nuevas rutas puedes cambiar el coche por este medio de transporte, suponiendo así un ahorro en el presupuesto de combustible mensual.
Mayor fluidez
Es un hecho que una bicicleta ocupa menos que un coche o un autobús. Dentro de un carril bici pueden circular simultáneamente una mayor cantidad de personas que dentro de un carril reservado a automóviles, por lo que la bicicleta es se convierte en un tipo de transporte rápido y fluido dentro y fuera de la ciudad.
Mejora estética del entorno
La creación de vías segregadas permite el diseño de nuevos espacios en los que poder añadir mobiliario urbano y sistemas de seguridad. El diseño de los separadores, las barreras, la creación de pequeñas zonas verdes colindantes a la vía ciclista convierten a los carriles bici en un elemento definitorio del paisaje.
Compromiso con el medio ambiente
Unido al anterior punto, muchos de estos nuevos mobiliarios o barreras están fabricados con materiales reciclables como los pretiles o barreras de seguridad, o los separadores de carril bici fabricados con plásticos procedentes de residuos. Reciclando así los desechos urbanos convirtiéndolos en mobiliario.
¿Cómo serán los carriles bici del futuro?
Como hemos visto, la implantación de rutas ciclistas tiene numerosos beneficios en la sociedad. Existen numerosos estudios como el de “Access to bike lanes and childhood obesity: A systematic review and meta-analysis” publicado en Obesity Reviews, que es una revisión de 21 estudios sobre salud y movilidad en el que se demostró que el acceso a un carril bici se asoció a un incremento en actividad física en niños y adolescentes.
Esto nos lleva a pensar sobre cómo serán los carriles bici del futuro. Con el incremento de las rutas ciclistas, existen interesantes propuestas con las que mejorar aún más este tipo de vías.
Carriles bici solares
En Holanda ya existe un proyecto de carril bici con placas solares en su superficie. Lo han bautizado como Solaroad y es capaz de generar energías renovables con sus células fotovoltaicas. Pero existen otros, como en Corea del Sur, entre las ciudades de Sejong y Daejon. Un carril bici de 32km de longitud con techo solar que provee de energía a la vez que protege a los ciclistas del sol y las inclemencias del tiempo.
Carriles bici tecnológicos
En el sur de Londres han creado un cruce interactivo llamado Starling Crossing (STigmergic Adaptive Responsive LearnING Crossing) que se adapta al tráfico en tiempo real, decidiendo quién tiene preferencia en cada momento. Por otro lado y siguiendo esta línea, en Copenhague se han sincronizado los semáforos para facilitar la circulación continuada de bicicletas.
Carriles bici flotantes
El Thames deckway es una de las propuestas más ambiciosas en cuanto a carriles bici en las ciudades del futuro. Un carril bici flotante a través del río Támesis, enlazando así casi 10km de la capital británica.
Carriles bici en la red de metro
Otro de los proyectos que provienen de la capital británica es el London Underline. ¿Por qué no aprovechar las infraestructuras que ya existen y están infrautilizadas? Este proyecto propone el uso de la red de metro y los carriles subterráneos que ya existen y están en desuso para rehabilitarlos y volver a abrirlos para peatones y ciclistas.
Sea el tipo de proyecto que sea, los carriles bici necesitan de elementos de seguridad que protejan a las personas y ayuden a separar los diferentes tipos de vehículos que conviven en la calzada. Desde Metalesa disponemos de una amplia gama de equipamiento para la movilidad urbana. Contacta con nosotros, estaremos encantados de ayudarte a elegir cuál es la mejor solución para tu proyecto.
Smart Cities, un ecosistema lleno de oportunidades
A estas alturas no dedicaremos mucho tiempo a definir una Ciudad Inteligente. Si deseas profundizar en el concepto de la Smart City, te invitamos a repasar el artículo sobre qué es una Smart City que ya compartimos hace unos meses.
Para complementar esta información, hoy exploraremos algunos ejemplos reales de Smart City, y tendencias de líneas de trabajo que, con el tiempo, se está comprobando que son las que tienen más impacto en el servicio al ciudadano.
Algunos ejemplos de Smart City
En los Emiratos Árabes Unidos se ha creado una ciudad cuyo objetivo no es solamente ser sostenible, sino también ser autoabastecida de recursos naturales. Se trata de la Ciudad de Masdar, en Abu Dabi. Entre sus muchos planes, cuentan con edificios inteligentes que autorregulan la temperatura interior, y con sistemas para minimizar los efectos del sol. El transporte público es autónomo y la red eléctrica se abastece al 100% de placas solares.
Nueva York es una de las ciudades más pobladas a nivel mundial y uno de los referentes en Smart City en Estados Unidos. En 2015 se introdujeron los llamados ‘BigBelly’, unos cubos de basura equipados con sensores inalámbricos para controlar su capacidad, permitiendo al servicio de recogida de residuos programar las rutas de una forma más inteligente. Este sistema incluye un compactador de basura que funciona con energía solar, y que ayuda a aumentar la capacidad del contenedor por cinco.
En Ámsterdam el 67% de los desplazamientos por el centro de la ciudad se hacen en bicicleta. Aunque parezca incongruente en un contexto de promoción de la movilidad sostenible, se ocasionan auténticos atascos en hora punta. Durante los últimos años la ciudad ha desplegado una red de sensores y un sistema de gestión de tráfico de usuarios de bicicletas, de tal forma que, durante esas horas de mayor ocupación, se pueden definir y proponer a los usuarios rutas alternativas para agilizar los desplazamientos.
El caso de Barcelona
También podemos encontrar muchos ejemplos de proyectos orientados hacia la Smart City en España, por ejemplo, en Barcelona.
Los sistemas de transporte urbano han introducido autobuses híbridos, paneles solares en las marquesinas y se ha optimizado las rutas de la red de autobuses para poder hacer el 95% de los viajes con un máximo de un único transbordo entre dos destinos de cualquiera de la ciudad. Todo ello gracias al big data y al análisis de afluencia de usuarios y sus rutas.
La gestión de residuos también ha incorporado tecnología digital de un modo parecido al de Nueva Yorl. Un sistema de contenedores con capacidad de generar un sistema de vacío permite la eliminación malos olores, al mismo tiempo, incorpora sensores de capacidad disponible en tiempo real que comunican a un sistema centralizado que permite optimizar cada día las rutas óptimas.
En toda la ciudad se usa un sistema de alumbrado público inteligente con bombillas de bajo consumo y sensores que pueden medir la humedad, temperatura, contaminación ambiental y la presencia de personas o ruido. De este modo se adapta la intensidad del alumbrado de forma autónoma reduciendo el gasto de energía. Esta suele ser una de las primeras medidas que se despliega en cualquier Smart City por ofrecer un ahorro directo en factura energética a un coste muy razonable y con tecnología ya muy probada en entorno real.

Tendencias para las Ciudades Inteligentes
Las Smart Cities no son cosa del futuro, son muy del presente. A los ejemplos anteriores nos remitimos sobre cómo un servicio público se puede optimizar con la aplicación de proyectos tecnológicos. Pero no todo vale. Se pueden inventar soluciones disruptivas y desplegar proyectos ingeniosos, pero a medio plazo, ¿cuáles realmente tendrán un éxito real colonizando la mayoría de las ciudades? ¿Qué ideas o tecnologías o servicios serán los que captarán la atención y los presupuestos de las administraciones municipales?
La primera reflexión es que esto dependerá de cada ciudad. En función de su ubicación, población, cultura, idiosincrasia o incluso perfil político de sus gobernantes en un momento dado, definirá sus retos prioritarios. Unos abogarán por la gestión del tráfico y la movilidad sostenible, otros por la gestión del agua y otros por la seguridad ciudadana entre muchas posibles líneas de trabajo.
Identificar esas motivaciones para presentar las propuestas más adecuadas aumentará la probabilidad de que una oportunidad se convierta en un proyecto real.
Dicho eso, si analizamos estadísticamente los proyectos más habituales, vemos tendencias comunes.
Infraestructura tecnológica Interoperabilidad de los datos
Una Smart City no sería tal si no cuenta con sensores que recogen un flujo de datos sobre los cuales se pueden tomar decisiones para mejorar o gestionar los recursos de los que se dispone. Esta información ya demuestra un gran volumen y será exponencialmente creciente en el futuro. Por esto, es necesario trabajar sobre una capacidad de almacenamiento suficiente, sobre unas redes de comunicación robustas y sobre un software de gestión lo más centralizado y abierto posible que garantice el correcto tratamiento de datos en tiempo real y la interoperabilidad entre servicios y administraciones. Sin invertir en estas capacidades de infraestructura tecnológica resulta casi imposible avanzar en el despliegue de la Smart City.
Ciberseguridad
Todos los datos recolectados y almacenados son una información de gran valor que debe ser protegida para evitar la ciberdelincuencia. Recordemos que muchos de ellos pueden hacer referencia a datos personales o de hábitos de comportamientos de ciudadanos, quienes esperan una máxima privacidad a cambio de facilitarlos.
Por esto, la ciberseguridad es uno de los aspectos críticos en los que deben trabajar las administraciones. La ciudadanía solo se incorporará a la ola de la Smart City si siente hasta cierto punto confianza en que sus datos están protegidos, y que no se hace un uso fraudulento, partidista o económico de los mismos.
Gestión inteligente del tráfico
En las grandes ciudades el tráfico suele ser un problema importante que genera grandes quebraderos de cabeza a los gestores y a los ciudadanos. Además, sus consecuencias en índices de contaminación atmosférica y de ruido son muy negativos.
La implantación de tecnología (cámaras, sensores…) que permita obtener datos en tiempo real sobre el tráfico para poder optimizar rutas es una línea de trabajo evidente. Para ello, debe considerarse el aprovechamiento del equipamiento urbano clásico como plataforma en la que integrar tecnología digital. Por ejemplo, los sistemas de contención inteligentes pueden contener impactos cuando hay salidas de vía, pero también prevenir accidentes y ofrecer información estadística en tiempo real.
Servicio de alumbrado público o gestión de residuos
El alumbrado público supone un gasto muy elevado para la factura de la ciudad. Hace ya muchos años que se ha confirmado que una inversión en tecnología LED controlada autónomamente para la regulación de la iluminación es un proyecto robusto técnicamente y rentable a medio plazo.
La digitalización del servicio de recogida de residuos se ha iniciado posteriormente pero como hemos expuesto, ya hay numerosos proyectos piloto en esta línea.
Proyectos útiles para las Ciudades Inteligentes
Las Smart Cities no pueden ser la nueva excusa para colocar servicios tecnológicos sin valor. Cada propuesta debe demostrar cuantitativamente eficiencia en recursos, sostenibilidad, información útil o una mejor experiencia para las personas. E idealmente varios de estos beneficios combinados.
En Metalesa llevamos muchos años trabajando para aportar soluciones óptimas para las Ciudades Inteligentes, pensando en el beneficio último que obtendrán los ciudadanos, por ejemplo, nuestro Metaurban® SMART, el primer pretil urbano inteligente del mundo con seguridad vial activa, que no solo contiene, sino que además previene e informa. Toda una innovación que invita al sector privado a transformar el equipamiento urbano y llevarlo hacia una nueva dimensión integrándolo en el ecosistema de la Smart City.
Seas de una administración pública y buscas ideas, o una empresa interesada en desarrollar nuevos productos y buscas alianzas, no lo dudes y contáctanos. Estaremos encantados de ayudarte y explorar vías de colaboración.
Día Mundial del Peatón, por unas ciudades seguras
Los “Días Mundiales” generalmente hacen referencia a un acontecimiento del pasado que rememoramos para celebrarlo. Pero lo cierto es que estos días no siempre son de celebración, sino en ocasiones de concienciación.
Hoy tiene lugar el Día Mundial del Peatón, y no se trata precisamente de un día para celebrar. Es un día que tiene su origen en memoria de la primera víctima peatonal registrada: Bridget Driscoll fue atropellada el 17 de agosto de 1897 en Londres muriendo en el acto. No solemos empezar nuestros artículos sobre Seguridad Vial con esta crudeza. Pero esa es la realidad, ya que desgraciadamente la lista del registro de muertes por atropello ha seguido aumentando desde ese fatídico 17 de agosto.
La importancia de ‘celebrar’ el Día Mundial del Peatón todos los días
El objetivo del Día Mundial del Peatón es sumar esfuerzos para garantizar un tránsito mucho más seguro para los peatones, promoviendo espacios adecuados para moverse en las ciudades, y recordando las obligaciones que tienen tanto conductores como peatones.
Algunas cifras que debemos considerar
En el informe de la DGT del año 2019, el número de fallecidos en las vías fue de 1755 personas, de las cuáles una gran parte, concretamente un 53%, eran consideradas vulnerables, es decir, peatones, ciclistas y motoristas. Además, el informe también reportó el aumento de un 6% de muertes en las ciudades, siendo la gran mayoría de fallecidos mayores de 65 años.
Dicho esto, insistimos en la importancia de ser responsables, nos encontremos en el ‘rol’ de peatón o de conductor, tanto de nuestra propia seguridad como la de los demás.

¿Qué hacer para ser un buen peatón?
Quizá parecerán obviedades, pero creednos, nunca está de más recordar estos consejos.
- Cruzar siempre por el paso de peatones.
- Respetar los semáforos.
- Mirar siempre a ambos lados antes de cruzar, incluso si la vía que vas a cruzar es de dirección única.
- Reducir el uso de la tecnología en los desplazamientos. Es recomendable evitar el uso del teléfono móvil ya que sin duda es una gran distracción, no solo cuando conducimos si no también cuando vamos andando por la ciudad. Además, el uso de auriculares tampoco es recomendable ya que lo ideal es tener todos nuestros sentidos puestos en la vía.
¿Qué hacer para ser un buen conductor en vías urbanas?
- Respetar las señalizaciones y los límites de velocidad.
- Respetar a los ciclistas que circulan por la carretera si no hay carril bici, ya que tienen el mismo derecho de circular por la vía pública.
- Mantener la distancia de seguridad entre vehículos.
- Evitar las distracciones como el uso del teléfono móvil.
Seguridad Vial Urbana. ¿Qué es?
Desde Metalesa, siempre nos hemos preocupado por concienciar sobre los peligros en las vías, ya sean en carretera o en urbanas, por ello, nos consideramos unos abanderados del concepto de Seguridad Vial.
Y es que nuestra filosofía de empresa va más allá de diseñar, fabricar e instalar productos destinados a la seguridad vial, ya que también realizamos esa labor de concienciación social. No obstante, hay que admitir que cuando se escucha la palabra de ‘Seguridad Vial’, mayoritariamente se viene a la cabeza la educación vial en carreteras, focalizada en la seguridad al volante. Sin embargo, la Seguridad Vial abarca todos los ámbitos en los que se da cualquier tipo de desplazamiento urbano o interurbano.En este sentido, cobra especial relevancia ‘la Seguridad Vial Urbana’, que enfoca con mucho mayor detalle las casuísticas particulares de la seguridad vial en el medio urbano.
Dado que en el artículo de hoy hablamos sobre el Día Mundial del Peatón, es una ocasión ideal para tratar el concepto de Seguridad Vial Urbana, ya que, aunque no está exclusivamente ligada a la seguridad del peatón, ambas persiguen objetivos comunes.
La Seguridad Vial Urbana es el conjunto de acciones dirigidas a prevenir, controlar y disminuir el riesgo de accidentes en los desplazamientos de las personas, vayan a pie o en vehículo, dentro de los núcleos urbanos.
Para poner en práctica la Seguridad Vial Urbana, cada vez más ciudades han optado por aplicar medidas urbanísticas que incluyen la reordenación del espacio urbano y el fomento de la adaptación del comportamiento de los usuarios a este nuevo espacio.
Un poco de historia urbanística: Las Car Cities
Si nos fijamos, la mayoría de ciudades están diseñadas bajo un modelo de urbanización que generaliza la movilidad del vehículo privado, y esta situación se empezó a dar aproximadamente a partir de la primera mitad del siglo XX.
Este hecho dio lugar a las ‘Car Cities’, ciudades en las que las infraestructuras al servicio de la circulación de vehículos ocupan la mayoría de los núcleos urbanos, por lo que las posibilidades de sufrir accidentes en los desplazamientos se incrementan considerablemente..

No obstante, cada vez más ciudades están optando por reorganizar sus diseños urbanísticos y convertir los núcleos urbanos en espacios más peatonales, y por lo tanto más seguros para poder velar por la Seguridad Vial Urbana. Por ejemplo, la Plaza del Ayuntamiento de Valencia ya es 100% peatonal tras las obras de reorganización urbanística que se llevaron a cabo hace unos meses.

Decisiones e iniciativas de los ayuntamientos para promover la Seguridad Vial Urbana
Además de convertir los núcleos urbanos es espacios peatonales, los ayuntamientos también llevan a cabo otras medidas para garantizar la Seguridad Vial Urbana:
- Mejorar el diseño de las calles y la señalización para garantizar la convivencia de todos los sistemas de desplazamiento.
- Controlar y sancionar de forma más efectiva la indisciplina vial.
- Considerar la Seguridad Vial Urbana como un tema de salud pública.
- Actuar en el ámbito de la formación ciudadana en valores de Seguridad Vial.
- Implantar sistemas de monitorización para mejorar el análisis de información sobre movilidad y accidentalidad urbana.
Nuestros productos para garantizar la Seguridad Vial Urbana
En Metalesa nos gusta decir que ‘la protección es nuestra meta’, y para conseguir este objetivo nos encargamos de diseñar, fabricar e instalar productos que garanticen la seguridad en diversos ámbitos de actuación. En el caso de la Seguridad Vial urbana, nuestras barandillas están destinadas a la protección de los peatones y para delimitar espacios entre zonas peatonales y viarias, entre otras muchas aplicaciones.
Barandillas ciclopeatonales
La barandilla ciclopeatonal es un sistema de contención tanto para peatones como para ciclistas que circulan por las vías urbanas, de manera que ayuda a reducir la accidentabilidad en los itinerarios peatonales o ciclistas. Además, se adaptan perfectamente a la estética del área urbana.

Barandillas de acero
Las barandillas de acero también son sistemas de contención para peatones. En Metalesa disponemos de una gran variedad de modelos capaces de integrarse perfectamente con el paisaje, ya que disponemos de muchos acabados y colores termolacados.

Barandillas de acero inoxidable
Su aspecto estético las hace muy apropiadas para ser instaladas en cualquier tipo de zona urbana, garantizando la seguridad de los peatones. Disponemos de un amplio catálogo con diseños únicos y modernos, además, podemos fabricar barandillas de acero inoxidable con diseños a medida si el cliente lo requiere.

Barandillas con cable de acero
Las barandillas con cable de acero son una de las opciones más elegantes, y por supuesto, seguras, para velar por la seguridad de los peatones.

Barandillas con chapa perforada
Del mismo modo que las barandillas metálicas con cable de acero, las barandillas con chapa perforada también presentan un aspecto muy atractivo para su instalación en ciudades, puesto que pueden ser fabricadas con cualquier diseño perforado en el material. Dependiendo del tipo de perforación, puedes crear un diseño que aporta seguridad al viandante sin renunciar a la estética en las calles. ¡Porque garantizar la seguridad no significa renunciar al buen gusto!

Lo cierto es que está en las manos de todos poder llegar al objetivo de lograr una accidentalidad del 0% en las ciudades. Poco a poco estamos dando pasos que nos acercan a conseguirlo, pero aún queda mucho por hacer. Desde Metalesa, artículos de información y concienciación como el que acabas de leer o a través de la instalación de nuestros productos, tratamos de aportar nuestro granito de arena. Y tú, ¿qué estás dispuesto a hacer por tu seguridad y la de los que te importan?
Si necesitas presupuesto para la instalación de nuestros productos para la Seguridad Vial Urbana no dudes en contactarnos. Llama al 96 088 99 44 o envíanos un correo electrónico a metalesa@metalesa.com








